La moneda que reaparece
Una moneda oculta por el borde de un vaso vacío reaparece al verter agua. Esta simulación recrea esa demostración clásica y traza los rayos, mostrando que la moneda no se ha movido: simplemente se ha redirigido la luz que llega a tu ojo.
Cómo usar esta simulación
- Llena y vacía el recipiente
- Mueve la moneda y la posición del ojo del observador
- Cambia el índice de refracción del líquido
Qué observar
- La moneda solo se hace visible una vez añadido el líquido
- La imagen queda más alta que la posición real de la moneda
- Un índice de refracción mayor eleva aún más la posición aparente
La física detrás
Los rayos que salen de la moneda se alejan de la normal al pasar del agua al aire. Tu ojo prolonga esos rayos hacia atrás en línea recta, así que la moneda parece elevada y desplazada hacia ti. La profundidad aparente es la profundidad real dividida por el índice de refracción, y por eso una piscina siempre parece menos honda de lo que es.