Two Coins — Flick One, Drop One
Da un capirotazo a una moneda desde el borde de la mesa y empuja la otra por el canto en el mismo instante; después escucha: un solo clic, no dos. Sea cual sea el capirotazo, ambas monedas caen la misma altura bajo la misma ley, así que el suelo las recibe juntas, y los fantasmas estroboscópicos con líneas de nivel entre ellos muestran exactamente por qué.
Cómo usar esta simulación
- Pulsa ¡capirotazo! y escucha si llega un clic o llegan dos
- Cambia la velocidad del impulso de unos suaves 1,0 m/s a unos fuertes 3,0 m/s y repite
- Alterna entre la Tierra, la Luna, Marte y Júpiter para cambiar g
- Ralentiza la repetición a una décima del tiempo real y lee las líneas de nivel entre los fantasmas
Qué observar
- Las dos monedas están siempre a la misma altura en cada destello del estroboscopio
- Un capirotazo más fuerte lanza la moneda más lejos sin retrasar en absoluto su llegada
- Ambas monedas caen juntas en todos los planetas, aunque toda la caída sea más lenta en la Luna
- El espaciado horizontal de los fantasmas es uniforme mientras el vertical crece
- Subir la mesa retrasa por igual ambas llegadas y sigue produciendo un único clic
La física detrás
El movimiento de proyectiles se separa en dos problemas independientes que comparten un solo reloj. En horizontal no hay fuerza, de modo que la moneda impulsada conserva velocidad constante y la soltada no tiene ninguna. En vertical ambas parten con velocidad vertical nula y sobre ambas actúa la misma g, así que ambas cumplen h = ½gt² y llegan al suelo en t = √(2h/g). La velocidad horizontal no aparece en esa expresión, y por eso la fuerza del capirotazo no puede cambiar el instante de llegada en ningún planeta ni desde ninguna altura.